Cómo tomar apuntes: 5 métodos para estudiar mejor
Tomar apuntes parece lo más sencillo del mundo: escuchas y escribes. Pero cuando llega el examen y abres el cuaderno, ahí se nota la diferencia entre unos apuntes que te salvan y unos que solo ocupan páginas. Si buscas cómo tomar apuntes de verdad, con método, esta guía reúne lo que recomiendan los centros de aprendizaje de universidades como Cornell, Princeton y la Universidad de Carolina del Norte (UNC), más cinco métodos concretos que puedes probar esta misma semana.
No hay un método perfecto para todos. Lo que sí hay es un proceso: prepararte antes, capturar bien durante y repasar después. Vamos por partes.
Antes de la clase: los apuntes empiezan antes de escribir
Según el Learning Center de la UNC, el primer paso para tomar buenos apuntes ocurre antes de sentarte en clase:
- Revisa el temario o la lectura previa. Así sabrás qué temas vienen y reconocerás las ideas principales cuando aparezcan.
- Vuelve a mirar tus apuntes de la clase anterior. Te sitúa en el tema y conecta lo nuevo con lo que ya sabes.
- Organiza tu material. Un cuaderno o sección por materia, con la fecha y el nombre de la clase al inicio de cada página. Encontrarás todo mucho más rápido al repasar.
Suena básico, pero es la diferencia entre escribir a ciegas y escribir con criterio.
Durante la clase: qué anotar (y qué no)
El error más común es intentar transcribirlo todo. La UNC lo dice claro: enfócate en las ideas principales en lugar de copiar cada palabra. Algunas tácticas concretas:
- Escucha las señales. Frases como “hay tres causas principales”, “en resumen” o “lo importante aquí es” suelen anunciar lo que caerá en el examen. Las repeticiones y el énfasis del profesor también cuentan.
- Escribe en frases cortas y viñetas, no en oraciones completas. Usa abreviaturas y símbolos propios. Tu mano y tu cabeza te lo agradecerán.
- Anota las dudas, no solo las respuestas. Si algo no queda claro, márcalo para preguntarlo o revisarlo después.
- No te estreses por los huecos. Deja espacio y complétalo al repasar, idealmente el mismo día o al siguiente.
5 métodos para tomar apuntes que puedes probar
Los centros de aprendizaje universitario coinciden en algo: no existe el formato correcto, existe el formato que tú mantienes con constancia. Estos son los cinco más usados y enseñados.
1. Método Cornell
Desarrollado en la Universidad de Cornell, divide la página en tres zonas: una columna estrecha a la izquierda para claves y preguntas, una columna amplia a la derecha para los apuntes, y una franja abajo para un resumen. El sistema se apoya en cinco pasos: anota (record), reduce a preguntas (reduce), recita tapando los apuntes (recite), reflexiona (reflect) y repasa (review). Su gran ventaja es que convierte los apuntes en una herramienta de autoevaluación, no solo en un archivo.
2. Esquema (outline)
Organiza el tema en niveles de jerarquía: idea principal, subideas y detalles, con sangrías o números. Es rápido, ordenado y funciona muy bien cuando la clase tiene una estructura clara. Su límite: si el profesor salta de un tema a otro, el esquema se desordena.
3. Mapas mentales y mapas conceptuales
El tema va al centro y las ideas cuelgan de él como ramas, conectadas con líneas. La Learning Strategies Center de Cornell los recomienda especialmente para materias donde importan las relaciones entre conceptos, y como herramienta de repaso: redibujar el mapa de memoria es una excelente autoevaluación.
4. Método de frases
Cada idea nueva, una frase nueva numerada. Es el más rápido para clases densas de datos, aunque luego exige más trabajo de organización al repasar.
5. Tablas (charting)
Divide la página en columnas por categoría (por ejemplo: concepto, definición, ejemplo) y rellena filas. Ideal para comparar: periodos históricos, teorías, tipos de cualquier cosa.
¿A mano o en la computadora?
Un estudio muy citado de Mueller y Oppenheimer, publicado en 2014 en la revista Psychological Science, encontró que quienes tomaban apuntes a mano respondían mejor las preguntas conceptuales que quienes usaban laptop, en parte porque escribir a mano obliga a resumir en lugar de transcribir. Vale la pena ser honestos: replicaciones posteriores (por ejemplo, Morehead y colaboradores en 2019) encontraron efectos más pequeños o mixtos, así que no es una ley universal.
La conclusión práctica que se puede sacar: el medio importa menos que lo que haces con él. Escribir a mano puede ayudarte a procesar las ideas porque te obliga a seleccionar; la computadora puede servirte mejor si escribes muy lento o necesitas buscar y reorganizar después. Prueba ambos durante una semana y quédate con el que te deje mejores apuntes, no el que se sienta más productivo en el momento.
Después de la clase: donde los apuntes se convierten en memoria
Aquí es donde la mayoría abandona, y es justo donde está el beneficio. La UNC recomienda revisar los apuntes en el día o los dos días siguientes a la clase: completar huecos, aclarar lo confuso y marcar lo importante. Ese repaso temprano es el primer escalón de una técnica mucho más poderosa, el repaso espaciado, que consiste en volver sobre el material en intervalos crecientes para fijarlo en la memoria a largo plazo.
Si el problema es encontrar el momento para ese repaso, te puede servir lo mismo que para cualquier otra sesión de estudio: ponerle hora y compañía. En Refocus puedes reservar una sesión de concentración 1:1 con otra persona, con cámaras encendidas y micrófonos en silencio, y usarla como tu bloque fijo de repaso de apuntes. Y si necesitas estructurar ese tiempo, la técnica Pomodoro combina muy bien con la revisión de notas.
Lista para copiar: tu próxima clase
Copia esta lista y úsala antes, durante y después de tu próxima clase:
Antes
- Leí el temario o la lectura previa
- Repasé los apuntes de la clase anterior
- Preparé cuaderno/sección con fecha y materia
Durante
- Anoté ideas principales, no transcripciones
- Marqué las señales del profesor (“lo importante es…”)
- Usé viñetas, abreviaturas y símbolos
- Apunté mis dudas para resolver después
Después
- Revisé y completé los apuntes en 24-48 horas
- Convertí una parte en preguntas de autoevaluación
- Agendé el siguiente repaso
Preguntas para elegir tu método
Antes de cambiar de sistema, respóndete esto por escrito:
- ¿Mis apuntes actuales me sirven para repasar, o solo para archivar?
- ¿Mi problema es capturar la información, o volver sobre ella?
- ¿Mi materia es más de datos sueltos o de relaciones entre ideas? (Datos: tablas o frases. Relaciones: mapas o Cornell.)
- ¿Qué método podría mantener durante un mes entero sin abandonarlo?
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el mejor método para tomar apuntes? No hay uno universal. Los centros de aprendizaje universitario recomiendan probar varios (Cornell, esquema, mapas, frases, tablas) y quedarte con el que mantengas con constancia. Cornell es el más completo si además quieres autoevaluarte.
¿Es mejor tomar apuntes a mano o en la computadora? Un estudio de 2014 sugirió que escribir a mano puede ayudar con las preguntas conceptuales, pero replicaciones posteriores encontraron resultados mixtos. Lo más probable es que importe más cómo tomas los apuntes (resumir vs. transcribir) que el medio.
¿Cómo tomo apuntes más rápido? Usa abreviaturas propias, escribe en viñetas y no intentes copiarlo todo. La velocidad real viene de seleccionar mejor, no de escribir más rápido.
¿Sirve volver a escribir los apuntes? Copiarlos tal cual, poco. Reescribirlos convirtiéndolos en preguntas, resúmenes o mapas de memoria sí: eso es recordación activa, una de las técnicas con más apoyo en la investigación sobre aprendizaje.
¿Cómo tomo apuntes en clases en línea? Las mismas reglas aplican. La UNC sugiere ver la clase una primera vez sin pausas para captar lo importante, y usar el rebobinado solo en la revisión para completar huecos, anotando los minutos clave.
Los buenos apuntes no se escriben en clase: se construyen en el ciclo completo de preparar, capturar y repasar. Y como todo hábito, funcionan mejor con hora y compañía. Book a focus session on Refocus and give your notes the review time they deserve.
Cover photo: Unsplash.