Cómo dejar de procrastinar al estudiar: 7 tácticas que funcionan
Abres el documento, escribes el título y, de pronto, ordenas el escritorio, contestas tres mensajes y miras “solo un video”. Es de noche y la tarea sigue igual. Si quieres saber cómo dejar de procrastinar al estudiar, conviene empezar por entender qué está pasando, porque no suele ser pereza. Esta guía junta lo que dicen dos fuentes: un folleto de la Facultad de Contaduría y Administración de la UNAM (SUAyED, octubre de 2025) y un artículo del Child Mind Institute escrito por el psicólogo Adam S. Zamora.
Qué es procrastinar, y por qué no es pereza
El folleto de la UNAM define la procrastinación como la tendencia a posponer tareas importantes y sustituirlas por otras más agradables o menos exigentes. Cita a Steel (2017): es el retraso voluntario de una acción prevista, a pesar de esperar que la demora empeore la situación. La conclusión del texto es que el problema no es de capacidad, sino de gestión emocional y autorregulación. Menciona factores asociados como la ansiedad, el miedo al fracaso, la baja tolerancia a la frustración y la búsqueda de placer inmediato.
El Child Mind Institute lo explica con un ciclo: todos procrastinamos cuando una tarea resulta incómoda, difícil o intimidante. Evitarla da alivio temporal, pero aumenta el estrés y empeora la situación. Y ese estrés dificulta concentrarte y recordar lo que lees.
Cómo se ve la procrastinación (no siempre es ver videos)
Según el artículo del Child Mind Institute, procrastinar no siempre es divertirse cuando deberías trabajar. A veces se parece a esto:
- Llenar el tiempo con tareas menos importantes para poder tachar algo de la lista.
- Releer un correo o la descripción de una tarea muchas veces sin empezar, porque no sabes cómo hacerla o temes equivocarte.
- Empezar una tarea grande y levantarte por comida, café o mensajes.
- Convencerte de que necesitas el “estado de ánimo correcto”. El artículo dice que nunca hay un momento correcto para una tarea difícil.
Reconocer estas conductas es, según Zamora, el primer paso.
Siete tácticas con respaldo de las fuentes
1. Haz primero lo más difícil. El Child Mind Institute recomienda dejar lo que más te entusiasma para después de terminar lo más estresante, y usarlo como recompensa. Quitarte de encima la tarea difícil baja el estrés y te da impulso. El folleto de la UNAM propone algo parecido: empezar el día por la tarea de mayor impacto, el principio conocido como “tragar el sapo”.
2. Divide la tarea en pasos pequeños. El folleto de la UNAM dice que una causa común de procrastinar es sentir que la tarea es muy grande o difícil. Su ejercicio: elige algo que has estado posponiendo, divídelo en pasos específicos, ponle fechas realistas a cada uno y anota tu avance.
3. Usa la regla de los dos minutos. Propuesta por David Allen y citada en el folleto: si algo se puede hacer en menos de dos minutos, hazlo de inmediato. Sirve contra la inercia de empezar.
4. Elimina distractores. El Child Mind Institute aconseja apagar las notificaciones, cerrar el navegador y, si hace falta, poner el teléfono en modo avión mientras estudias.
5. Cuida tu energía. El mismo artículo dice que no puedes concentrarte si tienes cansancio o hambre, y recomienda dormir al menos siete u ocho horas. El folleto de la UNAM añade identificar tus horas de mayor energía, anotando durante una semana tu nivel del 1 al 5, y poner ahí las tareas más exigentes.
6. Haz de la señal un hábito. El folleto, citando a Duhigg, propone ligar el inicio de la tarea a un momento y lugar concretos. Su ejemplo: “después de que me sirvo mi café, me siento en mi escritorio y abro el libro”. Define también una recompensa para después del bloque de trabajo.
7. Cuéntaselo a alguien. Ambas fuentes coinciden. La UNAM recomienda el compromiso público: decirle a un amigo qué vas a hacer y cuándo, y pedirle que pregunte por tu avance. El Child Mind Institute sugiere estudiar en grupo o planear una reunión para después de estudiar.
Un plan para esta noche
Esta propuesta es nuestra, armada con las tácticas anteriores:
- Escribe en una línea la tarea que llevas días evitando.
- Divídela en tres pasos y elige solo el primero.
- Pon el teléfono en modo avión.
- Trabaja 25 minutos (la UNAM describe la técnica Pomodoro: 25 minutos de trabajo, 5 de descanso).
- Anota qué hiciste y cuál es el siguiente paso para mañana.
Ejemplo hipotético (no es un caso real): tienes que entregar un ensayo de seis páginas en una semana y no has empezado. El primer paso no es “escribir el ensayo”, sino “anotar tres ideas posibles para la tesis”. Con eso el arranque es pequeño y claro.
Por qué esperar al último minuto sale caro
El Child Mind Institute lo resume bien: procrastinar no solo te deja menos tiempo, también sube el estrés. Y si dejas un ensayo para el final, lo único seguro es un producto de menor calidad, porque no tienes oportunidad de probar tus ideas con compañeros o profesores, ni de afinarlas en varios borradores. El artículo menciona un caso típico: estudiantes de primer ingreso que posponen tanto durante el primer semestre que en diciembre se encuentran con una carga imposible de cumplir. Si tienes un trabajo largo, agenda ya una primera versión corta, aunque sea mala, y pide opinión a alguien antes de pulirla.
Errores comunes
- Reducir tus compromisos pensando que así procrastinarás menos. El folleto, citando a Perry (2012), dice que esto suele llevar a evitar tareas importantes y puede agravar el problema.
- Esperar a tener ganas. Las ganas suelen llegar después de empezar, no antes.
- Un maratón de estudio en una sola sesión. El Child Mind Institute dice que estudiar por periodos cortos y frecuentes es más efectivo y menos abrumador.
- Castigarte. El folleto cierra con la idea de autocompasión y flexibilidad: no se trata de eliminar el descanso, sino de equilibrarlo.
Cuándo pedir ayuda
El Child Mind Institute señala que quienes han tenido ansiedad, depresión o dificultades de aprendizaje son especialmente propensos a procrastinar, por malas experiencias previas con el trabajo escolar. Si evitar tareas te genera mucha angustia o se repite pese a todo, hablarlo con un profesional o con el servicio de orientación de tu universidad es razonable. Este artículo no sustituye ese apoyo.
Si empezar solo te cuesta
Estudiar con otras personas puede bajar la barrera de arranque. Con la app Refocus puedes coordinarte con otros para estudiar al mismo tiempo, cada quien con su tarea. La app está en inglés.
Resumen
- Procrastinar es, sobre todo, evitar una emoción incómoda, no falta de capacidad.
- Empieza por lo difícil, en pasos pequeños, sin distracciones.
- Cuida el sueño y la energía, y comparte tu meta con alguien.
- Un primer paso de cinco o veinticinco minutos vale más que esperar el momento perfecto.
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Fuentes: UNAM, FCA SUAyED, Evitar la procrastinación para ser más productivo (2025), Child Mind Institute, Cómo evitar la procrastinación. Las citas de autores (Steel, Allen, Duhigg, Perry) provienen del folleto de la UNAM; no consultamos las obras originales.
Cover photo: Unsplash.